No puedo dejar de hablaos de esto ya porque venía aterrorizada por el tema. Todo el mundo me había avisado, "es horrible, los tratan peor que a las ratas". Pero no, no puedo decir lo mismo, y me he fijado a fondo. Es verdad que están por las calles, como las vacas, pero sin atar, así que son un poco más libres. Son todos muy parecidos, tipo mi querido Foto, flacos y espigados, de pelo corto, un poco más grandes. Pero de momento no he visto a nadie pegarles ni los he visto tan hechos polvo como en Guatemala. De hecho, se acercan y puedes acariciarlos sin problema. Eso significa que no tienen miedo. Además, no tienen sarna, he visto a varios con collar, a gente dándoles de comer y, milagro, incluso a varias personas paseándolos. Supongo que habrá zonas en las que me los encontraré en peores condiciones pero en la gran ciudad, que es dura para todo el mundo (hay montones de gente viviendo en las aceras, literalmente, debajo de plásticos que atan a la pared y anclan con ladrillos al suelo, formando como una especie de humildísima media tienda de campaña), lo que he visto hasta ahora ha sido eso. Parece claro que el desarrollo económico que está viviendo esta ciudad, capital económica del país, se traduce en un mayor desarrollo social y ético hacia los animales. Qué bien! Yo mientras no dejo de hacer campaña a favor de ellos y acaricio a todos los que puedo para que vean que a los turistas nos gustan, y sonrío a los que los pasean. Por cierto, cómo está nuestro zoológico?
El viejo puerto de Tánger, en plena remodelación Dicen de Tánger que cuando llegas en barco, de lejos, se ve blanca, pero cuando te acercas, en realidad es gris. Su cosmolita pasado internacional se desmorona ante los ojos impasibles de los tangerinos. Cuidar lo que no sientes como tuyo es algo que a todos nos resulta difícil. Las maravillosas fachadas blancas, de estilo hispano lusitano, se caen, literalmente, a trozos. Los rótulos de los antiguos establecimientos no se limpian desde que se fueron los últimos colonos. Sin embargo, la vida sigue bulliendo como no podría ser de otra forma, teniendo en cuenta la impresionante ubicación de la ciudad, asomada a una preciosa bahía natural que da la espalda al inhóspito océano para convertirla en "la más mediterránea de las ciudades atlánticas". El viejo puerto está en plena transformación. Tras la construcción del gran Tánger Med , junto a Melilla, se anuncia una gran reforma orientada a recuperar este espacio para el ocio ...











no te preocupes por el zoologico ,los saco de las celdas por la mañana y les doy un paseo a base de palos y pedradas , comen pan y agua y despues vuelven a la celda incomunicados hasta el dia siguiente,asi que veras que todo va bien ,preocuparos de pasarlo bien y de ver muchas cosas
ResponderEliminarcuidaros