Kochi es una extraña ciudad integrada por muchas ciudades pequeñas, a su vez, que son penínsulas o islas. Recuerda un poco, por su particularidad geográfica, a Estambul pero a lo indio, porque aquí la diferencia está en que cada parte de la ciudad tiene un nombre. Es decir, Kochi no existe como tal, aunque aparece en los mapas. Nosotros ahora estamos en "Fort Kochi", que es la parte más antigua de este laberinto de canales, antigua colonia portuguesa que, como Goa, está llena de restos de la arquitectura que tan afanosamente se empeñaron en construir los lusos para vivir lo mejor posible el tiempo que estuvieron haciendo negocios por estas tierras (con gengibre y té sobre todo). También es la parte más turística, nos sentimos como en Ibiza y estamos rodeados de franceses por todas partes porque, aunque no es temporada alta, estamos en lo que los nativos, con mucha gracia, llaman "la french season" -la temporada de los franceses-. Esta mañana hemos cruzado en ferry a otra parte de la ciudad que, a su vez, es otra ciudad: Ernakulam, un horror de coches y polvo que nada tiene que ver con el paraíso donde estamos. Y esta tarde hemos ido de visita a Mattancherry, otra ciudad dentro de la misma península que Fort Kochi.
A pesar del lío aparente, el sitio tiene mucho encanto, en otra entrada os contaré detalles, por eso hemos decidido quedarnos un poco más por aquí, hasta pasado mañana que emprenderemos ruta hacia los famosos "backwaters" de Alappuzha/Allepey (dos nombres, misma ciudad, forma parte de la locura india). Abajo os he dibujado sobre un mapa el recorrido que hemos hecho hasta ahora.



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